Ernestina González de Medina una mujer en lucha.

Tenemos el placer de recoger unos retazos de la vida de una medinesa escrito por Ana María Díaz-Marcos y publicado en Recovering the U.S. Hispanic Literary Heritage Blog. El exilio, además de un drama personal, es un drama nacional, en el sentido de perdida de valores intecturales y humanos del País, que se sumergen en un olvido, a pesar de que su trayectoria.  Por ejemplo todavía hoy, en literatura, todavía existen manuales en circulación, o se editan últimamente, en los que sus autores han decidido no integrar ese corpus literario de los exiliados en sus historias.

Por otro lado resulta sorprendente la capacidad escondida de Medina de Pomar de general heterodoxos,  Ramón Chíes,  Lorenzo Roldán… las hermanas Gónzalez Rodríguez (Ernestina, Maria Luisa, Felisa)…!Una cuna de rojos y rojas!

Mujeres a la lucha: Ernestina González en el Royal Windsor de Nueva York

Retrato de Ernestina González, Archivo de la familia Vicéns

El 22 de diciembre de 1937 se publica en La voz el artículo “Mujeres a la lucha” que contiene un discurso pronunciado unos días antes por Ernestina González Rodríguez (1899-1976) en el Teatro Royal Windsor de Nueva York. El evento tuvo lugar durante el festival para el aguinaldo del miliciano, organizado por los Comités Femeninos Unidos. Ernestina González es mucho menos conocida que las otras tres firmas españolas que aparecen en la “Página de la Mujer” de La voz en esos mismos meses (Margarita Nelken, Dolores Ibárruri y Federica Montseny) pero es una figura de gran relevancia en la arena política de esos años. Natural de Medina del Pomar (Burgos), estudió en la Universidad de Salamanca y al estallar la guerra era bibliotecaria en la Escuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado en la Universidad de Madrid. Su primera estancia en Estados Unidos fue en la Universidad de Nebraska-Lincoln, donde probablemente impartió clases de español en el curso 1926-1927.

Esta maestra, bibliotecaria y activista mantuvo una activa agenda política en Estados Unidos, particularmente en Nueva York, ciudad donde residió durante al menos dos décadas. Fundó los Comités Femeninos Unidos y fue miembro del Comité Pro Diario Hispano que organizó la empresa editorial The Spanish Newspaper Corporation que empieza a publicar La voz en el verano de 1937. En abril de ese mismo año el periódico Daily worker recoge una semblanza biográfica resaltando su intensa actividad en tareas de propaganda y apoyo a la causa republicana.

“Mujer española que defiendes”, La voz, 14 de abril de 1938. Fondos de la Biblioteca Pública de Nueva York. General Research Division.

El referido discurso “Mujeres a la lucha” recoge una brillante exposición del papel de las mujeres en el frente y la retaguardia, subrayando la tarea impresionante que estas llevan a cabo en el “despertar político del pueblo español”. Ernestina enumera algunas de las ambiciosas conclusiones de la 2ª Conferencia del Comité de Mujeres Antifascistas que se había celebrado en octubre en Valencia: incorporación de la mujer a la producción de guerra, construcción de casas-cuna y jardines de infancia para facilitar el trabajo de las mujeres, igualdad salarial, creación de escuelas en el campo para erradicar el analfabetismo y escuelas de formación profesional en las ciudades.

Su disertación ensalza valores democráticos, antibelicistas y antiimperialistas. Ernestina destaca en su discurso que cuando el fascismo se impone en un país la mujer es la primera en sufrir las consecuencias de la opresión, denuncia que los regímenes fascistas explotan el potencial reproductivo de las mujeres, instigándolas a tener hijos sin proporcionarles los medios para mantenerlos, y arguye que muchas veces esos hijos son carne destinada al matadero de las guerras imperialistas.

Para Ernestina la agencia de las mujeres es insustituible en la lucha política pues ninguna revolución puede triunfar sin su apoyo, del mismo modo que ningún proyecto de construcción nacional es capaz de prosperar sin su contribución. Esta conferencia documenta la tarea y el compromiso de las mujeres republicanas tanto en el puesto de lucha como en la retaguardia, en los hogares y en las calles:

la mujer española desde el principio de nuestra guerra acudió en defensa de las libertades de España (…) En los momentos de improvisación, cogió el fusil y marchó a los frentes de combate; en la retaguardia invadía los hospitales, las escuelas, los comités políticos, en el hogar alentaba a sus compañeros, a sus hermanos, a sus hijos en la lucha, en la calle organizaba manifestaciones levantando la moral de los combatientes.

Al igual que hicieron desde La voz Federica Montseny y Dolores Ibárruri, Ernestina González apela a las mujeres de América en la lucha contra “el fascismo imperialista”, destacando que la emancipación de la mujer se vincula estrechamente a la lucha de la clase trabajadora. Este apasionado discurso ensalza el papel de las españolas en la contienda y en él palpita el deseo de que las hispanas antifascistas sigan su ejemplo. De este modo, gracias al empeño y esfuerzo de sus mujeres, Estados Unidos podría llegar a convertirse en una simbólica retaguardia trasatlántica para la España leal a la República:

Mujeres españolas de América, imitad el ejemplo de estas compañeras de España, trabajad aquí para que esta retaguardia sea una prolongación de la retaguardia de la España leal. Todas unidas sumemos nuestros esfuerzos a los suyos. Querer la victoria, desearla, no es bastante: es necesario trabajar por la victoria (…) Adelante contra los crímenes del fascismo, contra sus feroces apetitos colonizadores, por la defensa de la paz y la democracia.

Ana María Díaz-Marcos  catedrática de Literatura Española en el Departamento de Literaturas, Culturas y Lenguas de la Universidad de Connecticut. Sus campos de trabajo son la literatura, el teatro, el feminismo histórico y los estudios de género. Su último trabajo sobre Margarita Nelken, publicado en la revista Feminismos de la Universidad de Alicante, está disponible en el enlace:  https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/111723/1/Feminismos_37_10.pdf

La Familia de González Rodríguez

Las hijas de Federico González Sanz y Juana Rodríguez de Pereda eran tres: Felisa, Ernestina, y María Luisa. Su padre, el zaragozano Federico González Sanz, trabajaba a las órdenes del farmacéutico de Medina en la época, Calixto González, cuando María Luisa y otros hermanos nacieron .La madre Juana Rodríguez Pereda, era natural de Villarcayo. La muerte prematura de sus padres obligó a Luisa y a Ernestina a trasladarse a Soria con su hermana mayor Felisa, que ocupaba una plaza de maestra en esta provincia.

González Rodríguez, Ernestina (1899-1976) Medina de Pomar 1899 – Madrid 1976-05-02.  Bibliotecaria archivera española. Tanto ella como su hermana menor, María Luisa, estudiaron Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca, siendo alumnas de Miguel de Unamuno. Las dos hermanas se trasladaron después a Madrid a preparar el examen de acceso al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, al que tanto Ernestina como María Luisa pasarán a formar parte en 1921 y 1922, respectivamente. Durante esa etapa en Madrid vivieron en la Residencia de Señoritas y en el Instituto Internacional, entrando en contacto con distintos miembros de la Generación del 27. Ernestina pedirá una excedencia y se reintegrará en el Cuerpo de nuevo en 1934, siendo entonces destinada en varias bibliotecas de la Universidad Central de Madrid y, finalmente, en la Biblioteca de la Escuela Especial de Pintura. En 1939 fue separada del servicio activo, en virtud de expediente de depuración, por aplicación de la Ley de Responsabilidades Políticas. Así, por Orden del Ministerio de Educación Nacional de 22 de julio de 1939 (BOE nº 228) se dispuso su baja definitiva, y la de su hermana María Luisa, en el escalafón del Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios. Finalizada la guerra civil, tanto su hermana María Luisa, su cuñado Juan Vicéns de la Llave y ella misma partirán al exilio. Vivió en los Estados Unidos hasta aproximadamente el año 1952. Allí fue la directora del periódico “La Voz de España Combatiente” (The Voice of Fighting Spain), con sede en Nueva York. Se casó con el norteamericano Leo Fleischman, quien falleció el 16 de octubre de 1936. En España fue reintegrada de nuevo en el Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios en 1966, pocos años antes de su jubilación. Falleció en Madrid el 2 de mayo de 1976. (http://pares.mcu.es/ParesBusque…/catalogo/autoridad/142197)

DIVERSOS-JOSE_GIRAL,009,N.369

González Rodríguez, Felisa. 39 o 49 años de Medina de Pomar (Burgos). Hija de Federico González y Juana Rodríguez, Soltera, domiciliada en Salamanca. Profesora Escuela Normal de Maestras, miembro de la Liga de los Derechos del Hombre.  Detenida averiguar mancha placa calle Generalísimo el 16/08/1937. Delito: Adhesión a la rebelión. El 01/09/1937 pasa a Juzgado Militar nº 4. El 22/01/1938 queda a disposición Delegado Orden Publico. El 29/01/1938 libertad por orden Delegado Orden Publico (Ficha Cárcel de Salamanca y Archivo Militar El Ferrol. Causa 1646/1937. Caja 114 Exp. 1261) salamancamemoriayjusticia.org

González Rodríguez, María Luisa (1900-1998) Medina de Pomar. Bibliotecaria y profesora española. María Luisa Rodríguez estudió Filología en la Universidad de Salamanca en los años 1919 y 1920. Tanto ella como su hermana mayor, Ernestina, estudiaron Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca, siendo alumnas de Miguel de Unamuno. Durante su etapa universitaria entabló amistad con Dalí, Luis Buñuel o Lorca.

Ambas se trasladaronn después a Madrid a preparar el examen de acceso al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, al que tanto Ernestina como María Luisa, pasarán a formar parte en 1921 y 1922, respectivamente. Durante esa etapa en Madrid vivieron en la Residencia de Señoritas y en el Instituto Internacional, entrando en contacto con distintos integrantes de la Generación del 27, entre ellos Juan Vicéns de la Llave (Zaragoza 1895– Pekín 1959) , futuro esposo de María Luisa, con quien se casará en 1925. A partir de ese año, el matrimonio residirá en Mallorca, París o Madrid y mantendrán contacto epistolar con Federico García Lorca. 

Pepín Bello, José Moreno, Luis Buñuel, María Luisa González y Dalí Sentado, Juan Vicens

Su marido, Juan Vicens de la Llave, fue responsable de las bibliotecas de las Misiones Pedagógicas de la II República y como creador de la librería española de París. Cuando estalló la Guerra Civil huyó a Francia. Tres años después la acompañó su marido Juan Vicens, quien se convirtió en delegado de propaganda del Gobierno de la República en la Embajada de España en Francia.

En 1939 fue separada del servicio activo, en virtud de expediente de depuración, por aplicación de la Ley de Responsabilidades Políticas: Por Orden del Ministerio de Educación Nacional de 22 de julio de 1939 (BOE nº 228) se dispuso su baja definitiva en el escalafón del Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios. Su hermana Ernestina y su marido también fueron depurados y apartados del servicio.

María Luisa y Juan Vicéns partieron al exilio por separado, yendo él a México y ella a la URSS. En 1939, María Luisa se encontraba en Moscú por el tratamiento médico de uno de sus hijos y no pudo regresar a Francia por la II Guerra Mundial. Juan Vicens tuvo que huir a Méjico y hasta 1954 no se reencontró con su mujer en Moscú. María Luisa desarrollará una intensa labor docente en la Unión Soviética, como profesora de español en Krasnovídovo, Stalingrado y Bashkiria, jefa de la cátedra de español en el Instituto de Relaciones Exteriores y a partir de 1951, inaugurando la cátedra de Literatura Española en la Universidad de Moscú.

En 1956, el matrimonio Vicens González se trasladó nada menos que hasta China para poner en funcionamiento las emisoras de Radio Pekín para España y América Latina, editoriales y enseñanza de español en Pekín, donde Juan morirá en 1959.. A España volvió en 1977. Murió en Madrid en 1998.

María Luisa (http://pares.mcu.es/ParesBusque…/catalogo/autoridad/142326) en la Universidad de Salamanca, Juan Vicéns de la Llave (http://pares.mcu.es/ParesBusque…/catalogo/autoridad/125613)

Comité Nacional constituido con el fin de coordinar las actividades culturales de las organizaciones y partidos que integraban el Frente Popular durante la revolución social española de 1936

Luisa González y Juan Vicens

Más información sobre Medina:

Acerca de Las Merindades en la memoria.

Una invitación a participar en una INVESTIGACION ABIERTA Y PARTICIPATIVA. Y simultaneamente un espacio de homenaje a las victimas. Haz algo. Contactanos merinmemo@gmail.com
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