Batalla de Villasante 2 diciembre de 1936

LA OFENSIVA DE REPUBLICANA EN  DICIEMBRE 1936

Los primeros días de diciembre se cumplirá el 80 aniversario de la ofensiva más ambiciosa que realizó el Ejército del Norte, y que uno de sus frentes claves estuvo en Montija. Supone  un pequeños reto de historias por reconstruir, donde la escasez de datos, la esperamos compensar con la colaboración ciudadana (merinmemo@gmail.com). La  pequeña batalla que recogemos fue una carnicería en palabras de algunos de sus actores, la tragedia humana que supone una guerra tiene muchos aspectos y la muerte en la batalla es uno de ellos.

El gobierno de Largo Caballero es recibido, en principio, con alivio general en Madrid. Es un ejecutivo con miembros de los partidos obreros y de la UGT. Se impone la idea de la necesidad de crear un ejército regular. A finales de año 1936, por impulso de Largo Caballero se forman las milicias unificadas, dirigidas por un comité central de guerra. Con la militarización, los voluntarios que estaban combatiendo dejaron de ser milicianos para convertirse en soldados de la República.

En Madrid la inminente llegada de las tropas franquistas crea una sensación de impotencia y se piensa que ni el nuevo gobierno podrá con la situación. La marcha del gobierno a Valencia y la presión militar franquista con bombardeos de artillería y aviación, generando los primeros cientos de muertos. Los rebeldes están a quince kilómetros de la capital a mediados de octubre. Los milicianos, desde el 7 de noviembre, se organizan y comportan como soldados.

El 14 noviembre de 1936, todas las fuerzas republicanas de Asturias, Cantabria y Vizcaya quedaron teóricamente agrupadas en el Ejército del Norte, al mando del general Llano de la Encomienda. Realmente las fuerzas de cada una de las provincias del Norte se constituyeron en tres cuerpos de ejército, al mando de los cuales continuaron los respectivos consejeros de Defensa.

El estreno del Ejército del Norte tuvo lugar con motivo de la ofensiva sobre Miranda a comienzo de diciembre. Estos ataques se realizaron en el marco del  intento más importante por la parte gubernamental de unir su territorio, y a la vez desahogar el frente de Madrid,  descongestionar la presión sobre Madrid. Así se dicta una orden de actuación al Ejército del Norte,  en todo el frente Norte  desde Villareal hasta Asturias). La intención de la ofensiva era ambiciosa: romper el frente alavés y burgalés, avanzar siguiendo como eje el ferrocarril Burgos-Irún, hasta una zona en la que pudieran converger con los ejércitos republicanos del Centro y del Este. Los objetivos fundamentales eran Vitoria y Miranda de Ebro. De alcanzar estas ciudades, se podrían lanzar ataques desde los frentes aragonés y alcarreño por las demás fuerzas republicanas. Un plan quimérico para cualquier analista militar que supiese la situación de las tropas gubernamentales.

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Milicianos de la Columna Villarias que seguramente participarían en la ofensiva.

LA GRAN OFENSIVA HACIA MIRANDA

El general Llano de la Encomienda recibió la orden de emprender las acciones necesarias para aliviar la presión sobre Madrid. Con tal efecto, dispuso que las tropas asturianas se prepararan para atacar de nuevo Oviedo, y las cántabras y las vascas presionasen en sus respectivos frentes. Así se comenzó una batalla de desgaste que iniciada a comienzos de diciembre de 1936 no terminaría hasta finales de  diciembre, que continuaría con un parón invernal de tres meses.

villareal-ofensiva-2En estas fechas de finales de año el objetivo era  romper el frente franquista en Burgos y Álava se organizó en todo el frente Norte una ofensiva que debía acabar en Miranda de Ebro en este sector. Se fijó la fecha para el 29 de noviembre. El ejercito de Santander por la línea Villarcayo-Trespaderne-Miranda, y el de Euskadi Villareal-Gasteiz-Nanclares-Miranda. Según la orden de operaciones, por parte burgalesa-santanderina, sus fuerzas actuarían agrupadas en dos columnas. La Primera, al mando del comandante José Gállego Aragüés, avanzaría desde el puerto de Los Tornos por Villasante, Medina de Pomar y Trespaderne hasta Miranda. La Segunda, dirigida por el comandante Cesar Puig García, debía descender desde el puerto del Escudo, encaminarse también hacia Miranda de Ebro y cruzar este río con objeto de establecer una cabeza de puente en su margen meridional. Desde la línea del Ebro, en una segunda fase se avanzaría sobre las localidades burgalesas de Briviesca, Pancorbo, Sedano y Pesadas. Para superar las desventajas confiaban en el efecto sorpresa. Los ataques se desarrollaron a lo largo de un mes en distintos puntos del frente.  Ambas columnas disponían de un total de 19 batallones, 6 piezas de artillería y 12 blindados.

jose-gallegoLos responsables de la operación en esta zona norte, eran por un lado el comandante José Gállego Aragüés  nacido en  Aragüés del Puerto (Huesca) 1893- y fue fusilado el 28-5-1938, en el paredón de Derio (Bizkaia),  era militar de carrera, y tras la sublevación, se puso a las órdenes del Comité de Guerra y se le asignó la comandancia militar de Gijón. Fue destinado a Santander para convertir a las milicias en ejército regular. En julio de 1937, Gállego fue nombrado jefe del Estado Mayor del Ejército de Euzkadi. A fines de agosto trató de dirigirse hacia Asturias  siendo hecho prisionero el día 1 de septiembre en Cabuérniga. El texto de este enlace fue redactado por José Gállego para su defensa ante Fidel Dávila, el mismo que aprobó su ejecución.

cesar-puigJunto con Gallego fue el capitán de la guardia de asalto  César Puig García (Madrid, 1896).  Jefe de la guardia de asalto de Santander,  muy conocido por su abierto republicanismo que puso sus fuerzas En (La Guardia de Asalto en Santander reunía a 140 hombres divididos en tres compañías) de forma incondicional al servicio del régimen democrático. Forma parte del comité de guerra de Santander. Era capitán acabó en 1939 de teniente coronel del Cuerpo de Seguridad y en el exilio en América: Cuba, Republica Dominicana, Mérida (Yucatán, México)

EL FRENTE DE LAS MERINDADES

Esta gran ofensiva del Ejercito del Norte tuvo su reflejo en Las Merindades.  Después de una primera fase de estabilización del frente en el cual las bajas fueron pocas y la calma casi total, a partir del el 30 de noviembre, se inicia una de acción.  Los ataques se desarrollaron a lo largo de un mes en distintos puntos del frente, entre otros el 24 noviembre Soncillo, 2 y 3 en Espinosa de los Monteros.

Durante el otoño el frente sigue tenso en la zona, son de destacar el ataque sobre Loma de Montija el 10 0ctubre de 1936, el ataque sobre Soncillo y Quisicedo el 24 de noviembre de 1936. Entre el 22 de noviembre y el 24 de noviembre hay una fuerte lucha, incluso cuerpo a cuerpo, en Cilleruelo de Bricia. El 24 de noviembre de 1936 se produjo un ataque republicano en Quisicedo medida de distracción que permitió al Tercio Chico al mando de  Antonio Cuadra Corrales, que tuvo como objeto inicial el saliente de Bricia y La Lora conquistaron el 24 los pueblos de Torres de Arriba y Torres de Abajo en una operación frustrada. Pero la que más destaca es la Batalla de Montija.

En la zona occidental del frente, es Navamuel el 3 de diciembre con una columna de Reinosa avanza hacia Orbaneja y Sargentes de Lora. Desde el 11 de diciembre se registran ataques sobre el sector de Bricia. Como última acción, la ofensiva de mayor envergadura tuvo lugar el 19 de diciembre en Bricia con 5 batallones donde se produce el feroz COMBATE en el páramo de Bricia. Fernández Navamuel mandaba las tropas republicanas. Al poco de estallar la contienda el municipio de Bricia quedó dividido por el frente, controlando los republicanos el enclave de Montejo de Bricia, el Puerto de Carrales y la zona de Lomas de Villamediana, en tanto los nacionales la zona de paramera, con los pueblos de Barrio, Cilleruelo, Paradores, Bricia y Campino.  El día 20, Espinosa de Bricia caía en manos republicana. 

LA BATALLA DE MONTIJA

En la zona de oriental de las Merindades se consideró  inviable la ofensiva por las Peñas, así que el ataque se llevó por la llanura de Montija en dirección Medina y Villarcayo. Por tierras de Montija aquel ataque fue  suicida, las tropas republicanas no consiguieron avanzar y fueron cientos de bajas. Los ataques de infantería republicana los calificaron de “suicidas”, a través de terreno llano y despejado contra posiciones enemigas situadas en alto, desde donde les baten con fuego de ametralladoras. No había defensa en toda aquella llanura descubierta, siendo fácilmente desbaratado desde La Peña de Losa y Bedón. Estas dos posiciones fueron  claves para el control del Cabrío y El Crucero.

montia-mira-al-norteEl 2 de diciembre de 1936 se produjo un ataque republicano en Loma de Montija hacia Villasante, Espinosa de los Monteros y Soncillo.   Se combatió todo el día desde las alturas de Noceco hasta la peña de Losa.

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El 6 de diciembre  se reanudaron en torno a Espinosa  intentando avanzar sobre Quintana de los Prados, Quintanilla del Rebollar y Quisicedo ( entre otros 111,) de nuevo fueron  fuertemente batidos con ametralladoras desde La Cabra, Iglesia de Montecillo y la Peñas de Villasante. La Voz de España del 6 de diciembre dice que un reconocimiento sobre la población de Loma, los rebeldes mandados por Moliner llegaron a la trinchera enemiga de Villasante causando 395 muertos y capturando 200 fusiles. El día 6, los milicianos santanderinos por su parte  continuando la réplica de Villareal atacaron los pueblos de Quintana del Prado, Quintanilla del Rebollar y Quisicedo, donde serían rechazados. En la Unidad del 7 de diciembre dicen que han rechazado los ataques del enemigo, por parte de los fascistas.

La operación en su conjunto fue un gran fracaso  después de ella  el frente norte se queda paralizado, invernando, hasta que Mola organice la ofensiva franquista a finales de Marzo. En la zona de Los Tornos después del desastroso asalto de diciembre de 1936 de  Montija que se convirtió en una escabechina, a partir de ese momento se dio una notoria  falta de actividad, y la desesperación que ello condujo, lo convirtió en un destino cómodo y desesperante para muchos.  Gregorio Villarías se quejo a menudo la falta de oportunidades para que sus milicias fueran más activas y pedía la organización de alguna ofensiva. La falta de éxito en el aspecto  guerrero, no le quita ni un ápice de valor al sacrificio que supuso para los jóvenes que se vieron en la tesitura de luchar.

er-frente-tornos-kl-8-12-36Los batallones que participaron (creemos)  los montañeses 101, 102, 103, 109,110,  116 , y el vasco 26  el Karl Liebnekth) fueron diezmados.  El 101 estaba al mando de Sabiniano Argüeso Salceda, el 102 que fue desecho por los nacionales, el 103 mandado por Augusto Fuentes Preciado que también fue duramente castigado, el 109 lo mandaba el comandante Sacedón, que lo mataron en Oviedo, el 11º mandado por Miguel Pacheco Blanquez.  El batallón karl liebknecht al mando de Placer actuó en la ofensiva de diciembre avanzando hacia Villarcayo, le tocó reforzar el frente de Los Tornos, actuó con el II Cuerpo del ejército  norte (santanderino). Para la acción se designó a la columna nº1 o de Bercedo-Villasante formada por 8 batallones santanderinos reforzados por la Karl Liebknecht. La operación se saldó con pocos avances y muchas bajas. Junto con el Lenin de Santander (112) y el número 3 de Las Machorras en Espinosa de los Monteros en la que tenían que ocupar los montes Mostaja y Punta en Blanco. El 2 de diciembre de 1936 se produjo otro ataque republicano en Loma de Montija, Espinosa de los Monteros y Soncillo. Todos los ataques fueron rechazados. El Karl Liebknecht, que avanzaba desde Noceco,  sufrió bajas tanto el 2-12, como en los días sucesivos. Ese día se saldó con 50 bajas entre ellas murió su comandante Félix Placer.

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El 19 de diciembre en un informe del cuerpo de Ejército Norte en Santander: “ Es verdaderamente doloroso presenciar el hecho de que en compañías como la de Zapadores, que realiza labores de limpieza en los puertos , se encuentran milicianos que efectúan dichos trabajos con abarcas  y alpargatas, y mal cubiertos de prendas de abrigo”.  Es un ejemplo del estado del Ejercito Popular. Después de los duros combates y el fracaso de Villareal, la guerra se iba a estabilizar pero el nuevo Ejército popular del Norte había comenzado su andadura con un fracaso importante que le condicionaría a una estrategia defensiva.

 Foto de la trinchera (se supone que de los nacionales) de Villasante (en San Martín) equidistante también de Edesa, Loma y Noceco.

Foto de la trinchera de Villasante (en San Martín) equidistante también de Edesa, Loma y Noceco.

 

 

 

 

 

 

 

Acerca de Las Merindades en la memoria.

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Una respuesta a Batalla de Villasante 2 diciembre de 1936

  1. JJA dijo:

    Que ayer vi el post. Y hay un error creo ponias Posadas y yo creo por la ubicación que es Pesadas de Burgos. Ya que por hay no hay ninguna población que se llame Posadas. Y en esos tiempos Pesadas era un pueblo importante.

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