EL TUNEL DE LA ENGAÑA

Lugares del horror para Las Merindades XVIII

Pocos  parajes más bellos y más cantábricos se pueden encontrar en el  norte de España que La Engaña. A la entrada de este recóndito valle (de la Merindad de Sotoscueva) desde Valdeporres queda el túnel y la ruinas de los barracones  de los presos de la inconclusa línea de Santander-Mediterráneo.  Ruinas que nos gritan en silencio el fracaso y el dolor que allí se gestó, hombres de izquierdas fueron esclavizados por la única y simple razón de ser leales. Ese túnel debiera ser restaurado para posibilitar un tránsito que rememore la oscuridad del franquismo.

LA ENGAÑA

Los Montes de la Engaña son uno de los espacios naturales más aislados de toda la divisoria Cantábrica burgalesa, separando el Valle de Sotoscueva del Valle del Pas  en la vertiente septentrional.  Ese aislamiento ha permitido que encontremos en  él una muy bien conservada y variada vegetación: bosques de ribera, bosques de hayas que al ascender se convierten en praderías o brañas. En  donde pasta el ganado de los pueblos limítrofes, la zona declarada de uso común para el pasto entre los valles de Sotoscueva, la Merindad de Valdeporres desde 1391, Espinosa de los Monteros desde 1396, y de San Pedro del Romeral y Vega de Pas desde 1608… Además, siguiendo el río La Engaña se pueden disfrutar pequeños cascadas y saltos en los arroyos y buenos ejemplares de acebos, mostajos, avellanos, serbal de cazadores y en las zonas de pradería  los sabrosos ráspanos (arándanos).

A la Engaña se puede llegar desde tres lugares diferentes: en coche o bicicleta el acceso es desde la carretera comarcal C-6318, a la altura de Pedrosa- Santelices, otro acceso, esta vez por pista forestal, es la que parte del alto de la Varga en La Parte de Sotoscueva en la misma carretera comarcal, justo en el límite de las Merindades de Valdeporres y Sotoscueva, y el tercer acceso desde el camino que parte del pueblo de Quisicedo por el Portillo de los Carros.

EL FERROCARRIL SANTANDER-MEDITERRANEO

Estamos ante uno de los proyectos más ambiciosos de la obra pública española y también en uno de los mayores fracasos.  Las obras comenzaron en 1924, en tiempos de la dictadura Primo de Rivera, pero se ralentizaron en numerosas ocasiones.  A finales de 1930 ya se habían inaugurado los 6 tramos que comprendía la línea desde Calatayud hasta Cidad-Dosante. Para atravesar la divisoria de Cantabria y Burgos era necesario realizar numerosos túneles y viaductos, debido a la accidentada orografía del terreno.

Este tren será uno de los conflictos políticos durante la República, tanto desde las instituciones cántabras como las burgalesas pelearon de manera constante para la existencia del tren. En Relatos de las Merindades hay una emotiva entrada sobre este ferrocarril: El tren de nuestra niñez en el cual hace referencia a  una crónica de  LA VANGUARDIA en fecha 22/09/1931  sobre un  mitin pro ferrocarril Santander-Mediterráneo Organizada por el  Círculo Mercantil de Santander se celebró en el pueblo de Cidad (Merindad de Valdeporres).

El 28 de agosto de 1941 se subastaron previa autorización por Decreto del 30 de junio de ese mismo año, las obras de la Sección Séptima, Tramo 2, Trozo 1, del Ferrocarril Santander-Mediterráneo. Se denomina “Sección Séptima” a lo que quedaba por construir de la línea hasta Santander, ya que las otras seis secciones las había construido desde Calatayud la empresa FCSM de capital inglés.  El Trozo 7.2.1. es  el túnel entre el valle de La Engaña con el de Yera bajo el Cotero de La Brena. La construcción fue adjudicada el 13 de septiembre de 1941 a la empresa “Ferrocarriles y Construcciones ABC”, que acometió la obra desde las dos bocas, sin pozos de ataque intermedios. El plazo de ejecución previsto era de 52 meses, que se fue alargando por la penuria de los medios. El 28 de agosto de 1950 las obras fueron transferidas a otra constructora, “Portolés y Cía.” de Zaragoza.  La obra duró 17 años y fue definitivamente paralizada en 1959.

Al parecer la gestión de la línea fue desastrosa,  la idea original que era enlazar Santander con Valencia no se consigue un servicio combinado con la de Aragón.  En raras ocasiones un mismo tren hacía los 365 Km. de recorrido. Incluso el Burgos-Cidad Dosante, llegó a perder su enlace sincronizado con  Calatayud. En éste tramo Burgos-Cidad  la actividad mercante estaba repartida en sus estaciones. Destacan las de Peñahorada, Oña, Trespaderne, Medina de Pomar, Villarcayo y Santelices.  Arena de Arija era el principal tren de circulación regular.  Esa arena, caolín de alta pureza, se llevaba a fábricas de vidrio en Catalunya y Valencia y era la principal fuente de ingresos.  Al cerrar la línea, la venta de arena a Catalunya se abandonó por no ser competitiva por carretera. Otras mercancías: Madera en Oña y Trespaderne, Patata de siembra: en Peñahorada y Medina, Cereales en Trespaderne y Medina de Pomar, trenes especiales Burgos – Nofuentes para piezas de la Central Nuclear de Garoña. El 30 de septiembre de 1984 se celebró con carácter extraordinario el Consejo de Ministros, para aprobar, entre otros,  el cierre del tramo Cidad-Dosante – Caminreal de 434 km.  La despedida definitiva de toda la vía fue  el 31/12/1985.

MAS DE 1000 PRESOS EN EL TRABAJO FORZADO EN LA ENGAÑA

La galería de 6.976 metros que atraviesa la Cordillera Cantábrica, entre la Merindad de Valdeporres y el Valle del Pas, es decir, el Túnel de la Engaña en la Merindad de Valdeporres no solamente es la representación ruinosa de un  frustrado proyecto económico,  también es otro lugar del horror donde presos republicanos trabajaron  en esclavitud para empresas privadas.

A partir de octubre de 1938  se crea un patronato central de redención de penas por el trabajo. Desde el Patronato de redención se hacía el diseño del trabajo esclavo y forzoso. Los prisioneros republicanos se convirtieron en una gran mano de obra barata y esclava. Durante la guerra la prioridad fue la intendencia militar y las obras públicas. Después obras civiles y sectores privados.  El Valle de los Caídos es el símbolo de la explotación de esta mano de obra reclusa, pero hubo cientos de valles de los caídos a lo largo y ancho del país. El primer destacamento penal lo formaron 365 presos que trabajaron en 1937 en el monumento a Mola en Alcocero, a la entrada del Valle del Oca desde La Bureba, sobre un cerro boscoso el Monumento al golpista Mola.

En 1941 terminada la Guerra Civil y muchos de quienes formaron parte del bando republicano fueron condenados a trabajos forzados.  El túnel de la Engaña fue una de las realizaciones de los batallones esclavos de trabajadores. Seis mil novecientos setenta y seis metros excavados durante diecinueve años por presos políticos y trabajadores forzados. La obra se prolongó por espacio de veinte años, entre 1941 y 1961.

Trabajaron dos equipos: uno desde el  Valle de Yera en la Vega de Pas (Cantabria) y otro desde Pedrosa, en el Valle de Valdeporres (Burgos) en durísimas condiciones. En las operaciones tomaron parte contingentes de hasta 700 personas.  En 1942 fueron construidos dos  poblados: uno en Valdeporres con capacidad para  370 presos y otro en Vega de Pas con capacidad para  190 presos. Al comienzo de los trabajo de horadación del túnel  por la boca sur,  el destacamento de 370 presos republicanos del lado burgalés estaba en Rozas, a dos kilómetros de La Engaña y a 500 metros de la taberna de Fanio, en San Martín de Porres.

En la Vega de Pas vivían en las dependencias sanitarias expropiadas al histórico dirigente republicano montañés Doctor Madrazo. En  Valdeporres  se conservan en las ruinas del poblado donde habitaban los prisioneros de la guerra civil.  Al final se les conocía en la zona popularmente como ‘portoleses‘ ya que  la empresa Portolés, de Zaragoza, empezaron a hacerse cargo de los trabajos.

Los trabajadores procedían en su mayoría de Andalucía, Extremadura y Cuenca. En el túnel  también trabajaron cautivos muchos vecinos de las Merindades (¿Conocemos a alguno?). Llegaron a trabajar hasta 700 personas en dos turnos, 3 destacamentos de presos republicanos -unos 250 hombres cada uno – contribuyeron con su esfuerzo esclavo, y en concepto de redención de penas. Más de 1.000 presos republicanos procedentes de la prisión de Valdenoceda estuvieron trabajando en la obra del túnel de La Engaña, integrados en el destacamento penal de Pedrosa de Valdeporres

LAS CONDICIONES DE TRABAJO ERAN PÉSIMAS.

No hay rastro de las muertes que se producen en la construcción del túnel entre 1942 y 1950, antes del cambio de empresa adjudicataria, cuando la carga de la obra recaía sobre presos políticos. La escasa seguridad laboral y las malas condiciones de trabajo causaron accidentes continuos. La mayoría de los fallecidos en accidentes sucumbían aplastados por lisos (rocas planas que se desprendían), también  hubo muchísimos heridos. Pero fue la silicosis (no se usaba mascarilla y se barrenaba en seco)  la que se los llevó a muchos más por delante. La situación mejoró cuando la empresa Portolés y Cía. incorporó los martillos neumáticos con rociadores de agua.

Los nombres de los presos republicanos fallecidos por accidente o por enfermedades posteriores como la silicosis durante su trabajo forzado en el destacamento penal de Pedrosa de Valdeporres han sido borrados de la Historia.

El equipo de avance se encargaba de romper la montaña. Abría un orificio de tres por tres metros que, después, el equipo de ensanche agrandaba hasta los ocho metros de ancho y seis y medio de alto que mide el conducto. Las dos brigadas taladraban un agujero o barreno que se rellenaba con un cartucho de dinamita y se hacía estallar con un interruptor. Tres golpes de luz avisaban de que había que desalojar antes de la voladura. Dentro, en la galería, se trabajaba a la luz de bombillas que colgaban de cables. Las filtraciones de agua eran continuas y se acumulaba el barro.

Los 500 primeros metros del túnel los hicieron los presos en los años 40 y son los que mejor construidos están, apenas disponían de otra cosa que no fuera pico y pala. Con la constructora Portolés y Cía., el ritmo se aceleró en los años 50, «pero se hicieron chapuzas. Se iba a correr, no a hacerlo bien. Se ponía más piedra machacada y arena que cemento».

Como en todo el sistema represivo franquista «Les daban mucho trabajo y poco de comer. Sus jornales estaban intervenidos por la Jefatura de Prisiones, y se enviaba una mísera parte a las familias de los reos. Sólo podían quedarse directamente con el dinero que sacaban de las horas extras y el que obtenían con las labores que hacían en el campo.

En teoría, los presos recibían el mismo salario que cobraban los obreros libres. Si el jornal de la época estaba en torno a las 14 pesetas diarias, el preso sólo recibía en mano 50 céntimos; su mujer, otras dos pesetas, y por cada hijo menor de 15 años, una peseta más. En el mejor de los casos, pues, el preso y su familia apenas recibían la cuarta parte de su salario. El otro 75% se ingresaba en las arcas públicas a beneficio del Estado.  La rapiña de Franco no tuvo límites, no contento con embolsarse esta cantidad de dinero, además de cobrarles la manutención en una primera época, llegó a descontar el precio del uniforme que llevaban y las comunicaciones con sus familias, a razón de 1,25 pesetas por visita, el valor de más de dos días de trabajo.

En el Túnel de la Engaña  no sólo trabajaron presos y forzados sino que parte de ellos, después de ser liberados, también siguieron trabajando libremente allí y con mucha más gente contratada normalmente, primero por la empresa ABC y luego por Portolés y Cía.

Algunas (una cuantas) empresas privadas se lucraron con el trabajo forzado y apenas pagado de gran número de prisioneros políticos del franquismo por espacio de más de dos décadas, como lo hizo la empresa Dragados y Construcciones en la construcción de gran número de pantanos, mientras que en el caso de Banús lo hicieron todavía hasta el año 1969 en todo tipo de obras.  Entre las empresas privadas españolas que más frecuentemente tuvieron a su servicio como trabajadores forzados a prisioneros políticos del franquismo figuró la constructora de La Engaña Construcciones ABC.  Como ABC, de esa mano de obra esclava, se sirvieron ministerios, diputaciones y ayuntamientos, instituciones próximas al régimen, como la Iglesia y la Falange, y cientos de pequeños y grandes empresarios privados en todo el país. Hoy, 70 años después, desconocemos aún el beneficio global que obtuvieron cientos de empresas. También adónde fueron a parar los beneficios obtenidos por el régimen con la explotación de los presos. Como desconocemos cuándo llegará el día en que alguien reconozca la vileza de su sacrificio forzado y les pida perdón.

CIUDADANOS DE LAS MERINDADES QUE MURIERON EN LA ENGAÑA
 (Sólo tenemos constancia de este vecino de Arija)
Jerez Fuente, Ángel de 42 años natural de Amusquillo de Esgueva y vecino de Arija, jornalero. Murió en prisión, en el destacamento penal de Pedrosa de Valdeporres el 26-11-57.

 

 Otra información en el blog

 

MÁS INFORMACION SOBRE EL TUNEL

Muy interesante documento sonoro de RNE sobre la construcción del ferrocarril Santander-Mediterráneo y sus condicionantes. http://www.rtve.es/alacarta/audios/documentos-rne/documentos-rne-ferrocarril-santander-mediterraneo-sueno-via-muerta-16-08-14/2489227/
•    HOMENAJE PRESOS REPUBLICANOS CAÍDOS EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA ENGAÑA (Vídeo)
•    La vana promesa de acabar el Santander-Mediterráneo
•     artículo de la wikipedia acerca del Túnel
•     el periódico Crónica de las Merindades, número 59 correspondiente al presente mes de abril, páginas 22 a 25. Manuel Mateo Giménez que fue trabajador en el Túnel es el que lo cuenta
•    Travesía del túnel de La Engaña
•    El túnel fue la víctima oficial número 17
•    Travesía bajo tierra por La Engaña
•    El túnel de la Engaña: pasaje a ninguna parte

Acerca de Las Merindades en la memoria.

Una invitación a participar en una INVESTIGACION ABIERTA Y PARTICIPATIVA. Y simultaneamente un espacio de homenaje a las victimas. Haz algo. Contactanos merinmemo@gmail.com
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Una respuesta a EL TUNEL DE LA ENGAÑA

  1. En los textos con los hemos construido esta entrada de La Engaña, se menciona el Penal de Valdenoceda, y así lo hemos puesto en ella. Pero se nos preguntado por la constancia documental que presos de Valdenoceda trabajasen en la construcción del túnel, y no la hemos encontrado. Según nos dicen por los testimonios de los supervivientes del penal de Valdenoceda no sería así, ya que no se cita la construcción del túnel. ¿Alguien tiene información?

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